Había algunas solicitudes para conocer a esta señora británica... pero mi falta de valentía para pedirle una foto y su flema habían impedido que tal imagen se mostrara aquí. Ahora, gracias a Laura, una de mis compañeras en la casa de Ms Roskill, el deseado documento se hace carne.

A pesar de todo, y teniendo en cuenta las dificultades que ha tenido Laura para conguir imagenes de la señora, seré prudente y volcaré sólo una sencilla imagen misteriosa de Ms Roskill adentrándose en un jardín británico correspondiente a una parroquia anglicana de la que Elisabeth Roskill es ardiente seguidora. textualmente le dijo a Laura: "no me he arreglado el pelo esta semana". Respetaremos cierta intimidad y mantendremos el misterio sobre su rostro... de momento.

La señora Roskill es una luchadora. Tiene una artrosis severa en las manos que ha deformado sus dedos, pero no le impide gozar de una buena autonomía y movilidad. Hace un año se sometió a una high (o es deep?) surgery, una cirujía de gran complejidad, relacionada con su corazón. Aún se recupera de ella, como muestra la intensa fatiga que sufre mediado el día. A las 5, como muy tarde, se retira a su habitación a descansar. Si pasada esa hora coincides con ella la notarás muy diferente, como descolocada y desubicada. Hace 20 años se divorció de su marido, contaba con poco más de 50 años y dos hijas de 18 y 20 años cada una. Esperó a que sus hijas estuvieran criadas para separarse de un macho británico con tendencias alcohólicas, maloliente y muy desagradable. Vive en una casa en Oxford que bien pudiera pasar por un dúplex de 4 habitaciones. El jardín ya no está todo lo cuidado que debiera, es partícipe de la convalecencia de Ms Roskill. Su habilidad como jardinera está fuera de toda duda. Un seto con forma de elefante en la entrada y unos cuantos certificados y premios de la asociación británica de jardinería atestiguan una de las grandes pasiones de Elisabeth Roskill: gardening.
Cada mañana compartía unos minutos de conversación. Conozco palabras como bruma, llovizna, aguanieve o granizo graias a ella. También se la diferencia entre periódicos ingleses por su menester. Cuando me fui me dijo que había sido realmente agradable tener en su casa una persona que todos los días tenía una sonrisa para saludar. De todo lo que pudo haberme dicho no me esperaba eso ni de coña, me dejó con el culo torcido. Luego me depositó en la parada de autobús y se fue sin mirarme... no me dejó darle dos besos: estos británicos...

Photos by Laura
Copyright settlements to ‘PartyAllNight’ and‘LetsDrinkTillThisLifeMakesSense’ foundations
No hay comentarios:
Publicar un comentario