Hija, una vez estuve residiendo en el extranjero y allí viven muy mal, con sueldos muy malos y en condiciones laborales alejadas del trabajo colectivo, el respeto a las ideas individuales y la propia capacidad. Durante ese tiempo me di cuenta de cuánta suerte tengo de poder disfrutar de una región sin igual, en un pueblo como Alcázar del que seguro que siempre podremos obtener algo bueno, en el cual la calidad de vida se encuentra a años luz de otros lugares, en el cual la lógica diaria se basa en la crítica a nuestro modelo de vida para poder ser algo mejores cada día. En el extranjero la comida es mala, la gente es antipática y sólo cabe el sufrimiento y la desazón. El clima va contra-natura, nada que ver con nuestros verdes campos y la brisa fresca de nuestros otoños y primaveras, con nuestro humedales perfectos y nuestros paisajes en perfecto equilibrio armónico: lo que conoció mi abuelo será lo que te deje yo a tí, hija mía.
Una cosa realmente enojosa del extranjero es su pertinaz hastío en el aprendizaje del idioma español, por fuerza uno de los tres más hablados del mundo y cuyo léxico permite (y todo el mundo está de acuerdo en ello) una comunicación plena y sagaz de las más nobles ideas que la humanidad puede generar. No es necesario por tanto que aprendas nada más, todo te ha sido regalado de nacimiento, esa es tu suerte y la nuestra.
Además de todo ésto eres española, cariño, que es la parte del mundo en la que este idioma vio la luz. Eso significa que tu nación es la más noble de las que conoces, nunca prejuzgamos y nunca hablamos sin informarnos antes bien de lo que vamos a decir. Respetamos el conocimiento y el valor más difundido es la sinceridad, muestra de ello la tienes cada vez que encendemos la televisión. Además nuestra nobleza sólo rivaliza con nuestra pasión y fortaleza. Esto es conocido en todo el globo. Aunque debes saber, que como manchegos que somos, no profesamos mucha admiración por murcianos y andaluces. Es más, tanto catalanes como vascos nos son antipáticos por no querer formar parte de nuestra gran nación, y los madrileños, si no descienden de manchegos, tampoco son simpáticos en general. La gente de la Castilla del norte es algo estirada y políticamente muy diferente a nuestra noble Mancha, por lo que desconfiamos en cierta medida de ellos. El resto de España es noble, audaz y amigable, salvo algunas grandes ciudades, como Zaragoza, Valencia o incluso Alicante. Por cierto, ya que lo menciono, los valencianos pretendieron llevarse una vez nuestra agua, por lo que de naturaleza tampoco nos relacionamos con fluidez con ellos. Sin embargo, ves qué grande es nuestra rica España, que tanta satisfacciones nos da y de la que no podemos sentir sino orgullo pleno, sin reservas.
Así que si alguien te pregunta de dónde eres, hija mía, dile que eres DE DONDE COJONES TE TRATEN MEJOR. Mientras tanto, como vivimos aquí, diles lo que te acabo de contar, que no queremos problemas en casa.
Macho, ¿te has comido al duende de la ironia? o ¿te has fumado una yerba mu guena y te enorgulleces de tus tierras? hay partes en las que me desconciertas por que no se por que lao vas, pero te hago una reflexion: dime tu, un sitio idilico como lo pintas sin que halla sustancias alucinojenas de por medio... hay queda.
ResponderEliminarBesos pa tos.
Rubia
Si que parece q me he comío el duende de la ironía. No voy por ningún lao en especial, sólo que hay cosas q me gustaría q fueran de otra forma...
ResponderEliminarNo existe ningún sitio perfecto, sólo ese en el q te sientas a gusto, y a mí me resulta difícil a veces estar cómodo en el pueblo, por muchas razones. Además, tenía que empezar a abrasar a mi criatura con.... TACHÁN: "las lecciones de padre"
A LA HOGUERA.... A VIVIR A TOMELLOSO... lo siento, tambien he comido del duente ese... o ¿No?
ResponderEliminarOstias, Robustiana tiene que estar al caer!
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